The Wow Show

Taylor Swift

Luces parpadean. De a poco comienzan a encenderse las lámparas de un restaurante, interiores y exteriores: el Walter Ollis Wallace. Claudette trabaja como mesera del lugar y ciertamente no puede esperar a que termine su turno. Esa hora en que la ciudad comienza a despertar realmente con el palpitar de la vida nocturna: placeres, vicios y pecados en los clubes y bares (“Live Life Now”). El baile predomina en la escena nocturna de Inc. City., y los espectáculos a modo de lucha entre bandos no se hacen esperar (“Lemonade”). La rivalidad de los grupos locales obscurece y mancha de sangre varias zonas de la ciudad, pero como en cualquier poblado hay quienes, como Claudette, se alejan de la trivialidad, el poder y los vicios predeterminados para buscar un rumbo diferente (“I Don’t Care”).

La esperanza de una vida mejor acecha en cada esquina y armada con toda la seguridad, la ilusión y el talento nato Claudette se lanza a la aventura (“Blank Space”), pero hay que ser astutos para no caer en cualquier tentación que nos lleve al arrepentimiento, la soledad y el dolor, como lo hizo Levi, antiguo novio de Claudette, cuyo recuerdo atormenta de vez en cuando a la chica, sobre todo cuando se propone a olvidar (“Habits”).

Taylor Swift

Antes de dar el siguiente paso, siempre llega ese momento de reflexión sobre decisiones erróneas: Claudette no puede evitar arrepentirse de permitir a Levi todo el daño causado (“Missed”), pero no hay mal que el tiempo no cure, no hay mal que dure cien años, nada es para siempre y en algún momento debe salir el sol después de la tormenta (“You’ll Get Up Again”). Un nuevo comienzo puede iniciar en los lugares menos esperados: mientras vaga por los nuevos barrios, Claudette conoce a Ericka y a Aaron, con quienes comienza una amistad ligada al baile (“Love Ballad”).  Con cada nuevo día llega una nueva mirada y un nuevo acompañante: Aaron y Claudette comienzan un ritual amoroso mientras aprenden nuevas cosas el uno del otro. De pronto deciden dejar lo conocido para embarcarse en nuevos mundos y quizá nuevas historias para ambos. Poco a poco Inc. City se va quedando atrás (“Run Away”).

En ocasiones, el viaje transcurre sin contratiempos,  todo es felicidad, cielos despejados y horizontes infinitos. Pero de cuando en cuando, el mal tiempo, los temperamentos delicados y los corazones heridos hacen del camino un eterno delirio: con el tiempo Claudette se da cuenta que Aaron no es quien pretende ser, pues las mentiras se acumulan, pero la química es innegable (“We’re Heading Off Course”). A pesar de las dudas, la joven decide no hacer un alboroto… lo que ayer comenzó como un tierno beso en la mejilla, de un momento a otro se puede convertir en una llama ardiendo entre los ojos (“Heartstrings”). En su viaje los chicos conocen a un grupo de investigadores que basan todo en teorías, algo que confunde mucho a los viajeros (“Faith & Science”). A la mitad de la discusión, una tormenta de arena llega de pronto y separa a los polos. Bienvenidos al desierto.

Taylor Swift

Es en los peores momentos, en los tiempos de crisis, cuando realmente valoramos lo que nos sucede a cada momento: ya no se tolera más perder el tiempo, ni las mentiras u omisiones. Si se van a hacer las cosas, deben hacerse bien: Claudette se da cuenta que Aaron no sabe hacia dónde se diriguen, ni qué hará con su vida (“Baby Don’t Lie”) así que decide alejarse de él antes que sea demasiado tarde. La chica se va durante la noche para que él no pueda alcanzarla. Para reflexionar necesitamos aislarnos, encontrarnos a nosotros mismos en calma y charlar internamente, para preguntarnos las cosas que hicimos, si fueron buenas, malas, regulares o si, en efecto, fueron las peores decisiones de la vida: a pesar de que no todo terminó bien, Claudette piensa que su viaje con Aaron no fue malo después de todo (“I’d Do It All Again”) y decide perdonarlo dándole una nueva oportunidad.

Ya fuera del aislamiento, la crítica ajena y constructiva es de gran ayuda para el desenvolvimiento personal y la mejora hacia el futuro: Claudette vuelve sobre sus pasos para llegar donde Aaron nuevamente, esperando que él aún siga durmiendo (“The First Time”). Con toda la autocrítica, autoexploración, hallazgos ajenos y propios se puede pretender encontrar un rumbo que lleve al terreno donde forjaremos un nuevo mundo, con nuevas situaciones, compromisos y sueños. Un nuevo comenzar: la joven intenta despertar al chico, quien entre sueños ha declarado sus más grandes temores, que no difieren en mucho de los de Claudette, por lo que ambos conectan aún más (“Empire”). Al amanecer los tórtolos retoman el viaje y llegan a una ciudad que se les hace totalmente conocida.

Taylor Swift

La ciudad de a poco se apaga. Edificios y locales van quedando sin luces ni ruidos. La obscuridad reclama lo que le pertenece a ratos sin dejar siquiera un rastro de una vida en los ojos de los paseantes. Todo está en tinieblas y las sombras que rondan los callejones recuerdan a criaturas que se esconden tras los árboles en las profundidades de un bosque (“Out Of The Woods”): Claudette está convencida que ya ha estado en ese poblado y decide continuar el camino, pero Aaron la detiene para entrar a un local que aún sigue abierto. Al entrar la intensidad del lugar los alegra y ambo comienzan a beber y reír con todos los presentes (“Skirt”).

Los bares son todo un escándalo cuando la ocasión lo amerita y hoy no es la excepción: los viajeros han llegado desde muy lejos y necesitan algo de diversión, pero los lugareños  pronto los reconocen y comienzan a hacerles preguntas. Ante los rostros conocidos , los tragos, luces y excesos Claudette se confunde sobre lo que está sucediendo (“Living Without You”). Los viajeros han cambiado, tanto que no se dan cuenta que llegaron exactamente al lugar del que salieron ya días, semanas, meses y años atrás. De pronto un calor los invade y no pueden sino intentar apagarlo con un trago más, trago que se convierte en dos, tres, cuatro y más momentos de confusión (“Not On Drugs”).

Agitados, los jóvenes ya no distinguen dónde se encuentran hasta que miran un cartel luminoso que muestra el nombre del lugar: WOW Show. Al parpadear, el nombre ha cambiado, y otra vez, y otra vez. Una vez más. El lugar no es sino el Walter Ollis Wallace, donde Claudette solía trabajar. Minutos después ambos siguen mirando el signo de neón que les indica que no salieron de su mente sino para entrar de bruto en una mente contingente (“LA Love (La La La)”).

Taylor Swift

Definitely and for good

You’ve heard it all before. I know you have.

I can’t seem to remember your face anymore.
The feeling is there, but my senses are starting to acknowledge you’re not part of my life anymore. That’s the way it’s supposed to be, I guess.

My mind will forget you eventually. Your name will never be on my lips again. Actually I haven’t spoken about what happened in a very long time and trust me, it’s been hard: hard cause I wanted you in my life and that didn’t work out for you.

I said stuff, you said stuff, I questioned, you questioned and we both got unanswered. Today, months later, I know the issue will bother me for a very long time until my system finally let go the marvelous idea, wish, dream I had once. I want that to go not eventually, but definitely. Definitely and for good.

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