Back to Lost Angeles, Part II or Found!

No quería pero lo hice.
Desperté a un día peor que los anteriores. Al parecer el planeta está furioso y nos manda un frío invierno a la mitad del verano. Tremenda suerte, ¿no?

Cambié mis cómodas pantuflas por los fríos y duros zapatos de duende. Los llamo así porque me hacen ver como si estuviera vestido de duende, sólo faltaría que fueran verdes en lugar de negros. Un horrible negro. Tan horribles como esas personas que no les gusta mover un puto dedo. ¿Las recuerdan cierto?

Llegar a la oficina es encontrarme con ellas, sus miradas perdidas y su pésimo humor de las nueve-pero-parecieran-las-tres-de-la-mañana. Ellos seguramente están echando una cagada o durmiendo en el baño, que es básicamente lo mismo, pura mierda.

Papeles por aquí y papeles por allá. Una pila de papeles espera ser leída por mí o alguien más en esta oficina. Pero nada sucederá sino hasta después del café de las once. Seguiremos informando.

Media hora después de las diez entró una llamada de un shooting a las afueras de Los Ángeles o Lost Angeles como prefiero decirle. Al parecer todo el mundo muere por venir aquí y al llegar eso es lo que hacen: morir en vida.

Los camarógrafos se preparan, el reclutador llama a ver qué talentos puede conseguir en menos de un día y uno… pues uno sigue con la rutina. Papeles por aquí y papeles por allá.

Preferiría estar en la bañera. Ahogándome. Estos idiotas no saben escribir y por lo tanto no puedo descifrar qué carajo quieren decir. Mando a que confirmen la orden de trabajo, espero algunos minutos por la repuesta y lo único que resuelven es que el jefe no se encuentra disponible.  Ay la disponibilidad. Qué bonito suena el decir que el jefe no ha llegado.

Found01

Todo el equipo está listo en la camioneta, pero el fulanito que debe conducirla no aparece. Parece una señal divina. Todo el mundo sabe manejar un automóvil, pero nadie quiere hacerlo en esta ciudad donde llegas más pronto a pie a cualquier lado. Qué más da, es la excusa perfecta para desaparecer de aquí. Al carajo todo.

Pido las llaves, me hacen firmar un documento sobre pérdidas, robos o explosiones. Explosiones, ¿pues qué carajo le han metido al transporte? El hecho de sellar el documento me hace responsable de todo pasajero del vehículo. Claro, si mi nombre fuera el que escribí. Huí prontamente del lugar, subí a la camioneta y comenzamos el viaje. Atrás quedaba la nada amable señorita que leía en mi firma:

Luke Skywalker.

Tipazo.

Autor: León Alberto

I Was Pandora... And Then I Got Over It.

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